La terapia con más evidencia, y también con más letra pequeña
La terapia cognitivo-conductual es la que más ensayos favorables acumula y suele ser la primera opción basada en evidencia para ansiedad y depresión. Pero conviene leer también la parte crítica: efectos que se atenúan con el tiempo, el sesgo del investigador leal a su método, la duda de si funciona por sus mecanismos declarados. Buena entrada de partida para quien busca terapia con la cabeza fría.
Wikipedia
LPLucía PratConexiones
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Te permite distinguir si los beneficios observados en CBT provienen de técnicas específicas o de factores no específicos (expectativa, ritual, alianza); así podrás leer los estudios con criterio (buscando controles, cegamiento posible, seguimientos) y elegir terapia con base en evidencia sólida.»
LPLucía Prat
La pastilla de azúcar que a veces funciona (y por qué eso es problema)Artículo«Te permite contrastar una intervención de bajo coste y efectos modestos (pero con riesgos poco publicitados) con la terapia que acumula más evidencia pero también limitaciones y sesgos; así eliges con criterio cuándo probar mindfulness autónomo y cuándo acudir a TCC estructurada.»
LPLucía PratMindfulness: evidencia moderada, marketing desbordadoArtículo
«Te permite situar las terapias de exposición y procesamiento avaladas para trauma dentro del marco más amplio de la TCC: confirmar su sólido respaldo empírico y, a la vez, conocer sus límites —durabilidad de efectos, sesgos y dudas sobre mecanismos— para decidir con criterio.»
LPLucía PratTrauma: más allá del diagnóstico de moda, la evidencia realArtículo