Dos presos, una celda y el cine contado como forma de amor
Un preso político y un preso por 'corrupción de menores' comparten celda, y uno le cuenta películas al otro para pasar las noches. Puig construye toda la novela en diálogo, sin narrador, con notas a pie sobre teoría sexual: sonaba imposible y es magnética. Sobre cine, deseo y política, y sobre cómo contar historias puede ser un acto de cuidado. Adelantada a su tiempo.
Manuel Puig · Wikipedia
EREmma RoigConexiones
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Pasar de la alegoría platónica a la novela de Puig muestra que salir de la cueva exige volver a contar lo visto: Puig convierte ese retorno en cuidado íntimo —contar películas en la celda— y así hace visible el riesgo político y la potencia emancipadora del relato.»
LPLucía Prat
La caverna de Platón: la metáfora que todo el mundo usa y casi nadie terminaArtículo«Leer Mann y luego Puig permite comparar dos modos de guerra intelectual en espacios cerrados: la discusión abstracta y espiritualizada que politiza el tiempo en un sanatorio europeo frente a la narración íntima y afectiva que politiza los cuerpos y salva noches en una celda.»
EREmma Roig
Siete años en un sanatorio suizo: la novela donde Europa discute antes de suicidarseLibro