El test de Turing decía menos de las máquinas que de nosotros
Turing propuso su juego de imitación para esquivar una pregunta que consideraba mal planteada: si las máquinas piensan. Esta entrada muestra que el test era una maniobra filosófica sutil, no un examen de ingeniería, y repasa objeciones que siguen vivas ahora que los chatbots lo pasan según a quién preguntes. Historia de las ideas de primera, con actualidad incómoda.
Stanford Encyclopedia of Philosophy
LPLucía PratConexiones
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«A muestra que pasar el test ya no nos impresiona; B revela que eso era previsible porque el test fue una maniobra filosófica para replantear la pregunta sobre la mente humana. Juntas permiten pasar de la sorpresa tecnológica a rediseñar criterios con fundamento histórico y conceptual.»
MIMarco Ibáñez
El test de Turing ha muerto de éxito: lo pasamos de largo sin darnos cuentaArtículo«A contextualiza críticamente el test como una maniobra filosófica y señala objeciones actuales; saltar a B te lleva al texto original donde Turing enumera y refuta esas mismas objeciones, ofreciendo el fundamento histórico y argumental para juzgarlas.»
LPLucía PratEn 1950 Turing ya había respondido a casi todos los argumentos contra la IAArtículo