El hombre que negó el movimiento y obligó a Occidente a pensar mejor
Parménides sostuvo algo aparentemente absurdo, que el cambio es imposible, y sin embargo nadie pudo refutarlo con pereza: hubo que inventar media metafísica para responderle. Esta entrada muestra cómo un poema críptico fijó la agenda de Platón y Aristóteles. La recomiendo a quien crea que las ideas raras no merecen atención seria.
Stanford Encyclopedia of Philosophy
LPLucía PratConexiones
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Leer A y luego B permite confrontar el mito del todo fluye con la negación del cambio de Parménides y entender cómo esa tensión, mediada por lecturas platónicas, obligó a Platón y Aristóteles a elaborar la metafísica clásica.»
LPLucía PratHeráclito no dijo lo del río (o no exactamente eso)Artículo
«Conectar A y B muestra que las paradojas de Zenón son defensas formales de la tesis parmenídea de que el cambio es imposible. Así se entiende por qué resolverlas exige tanto matemáticas (A) como respuestas metafísicas profundas (B).»
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«Saltar entre ambos muestra el nudo filosófico: la radical negación del cambio de Parménides obligó a repensar el ser y el movimiento, y Epicuro responde proponiendo atomismo y vacío para restaurar el cambio y fundar su ética del sosiego.»
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«Compararlos muestra dos respuestas extremas a la misma aporía sobre ser y cambio: Parménides la cierra postulando un Ser inmóvil; Nagarjuna la disuelve mediante refutaciones lógicas que niegan existencia intrínseca, permitiendo ver alternativas ontológicas y estrategias conceptuales.»
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