La cárcel de Stanford fue más teatro que ciencia, y eso importa
El experimento más citado de la psicología social se tambalea: grabaciones publicadas décadas después muestran a Zimbardo y su equipo instruyendo a los guardias para ser crueles. Esta entrada recoge tanto la leyenda como su demolición reciente. Merece leerse porque la conclusión popular —cualquiera se vuelve monstruo con un uniforme— sigue en manuales y películas pese a todo.
Wikipedia
LPLucía PratConexiones
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Leer A y luego B aclara que la vigilancia y la obediencia no son solo rasgos humanos: son efectos de diseños —arquitectónicos, institucionales o comunicativos—; el panóptico muestra la tecnología de autovigilancia y Stanford cómo instrucciones y roles producen conductas que la vigilancia explota.»
LPLucía Prat
El panóptico: la cárcel que Bentham diseñó y que llevamos en el bolsilloArtículo«Leer A y luego B muestra cómo dos hallazgos icónicos se transmutan en moralejas públicas cuando se obvian factores cruciales: en el marshmallow el sesgo socioeconómico, y en Stanford la dirección activa del experimento; juntos ilustran por qué hay que desconfiar de relatos psicológicos simplistas.»
LPLucía PratLa golosina que no predecía tu futuro: revisión del test de marshmallowArtículo