El Tractatus: siete proposiciones numeradas y un final que ordena callar
Wittgenstein lo escribió en las trincheras de la Gran Guerra convencido de haber resuelto la filosofía: el mundo son hechos, el lenguaje los retrata y de lo demás, ética, Dios, el sentido, hay que callar. La arquitectura numerada es hipnótica y el final, místico. No hace falta entenderlo todo; con dejarse impresionar por la ambición ya se saca algo. Yo vuelvo cada pocos años.
Ludwig Wittgenstein · Project Gutenberg
LPLucía PratConexiones
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Saltar de la ficha del Tractatus a la del "raro caso..." aporta la perspectiva histórica y crítica necesaria: entiendes qué proponía Wittgenstein en sus siete proposiciones, por qué luego las refutó y qué continuidades metodológicas y conceptuales sobreviven en sus juegos de lenguaje.»
LPLucía PratWittgenstein: el raro caso del filósofo que se refutó a sí mismo y acertó dos vecesArtículo
«Pasar del Tractatus a Zaratustra muestra cómo la forma filosófica es parte del argumento. Wittgenstein cierra lo decible para preservar lo místico; Nietzsche convierte el estilo bíblico en herramienta para inventar valores donde el lenguaje proposicional se agota.»
LPLucía Prat
Zaratustra: el libro filosófico que se lee como un texto sagrado paródicoLibro