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Hannah Arendt: pensar sin barandillas cuando el mundo se derrumba

Arendt se negó a llamarse filósofa y quizá por eso pensó mejor que muchos: sobre el totalitarismo, la banalidad del mal y la acción política como milagro de empezar algo nuevo. Esta entrada organiza una obra dispersa y polémica sin rebajar sus aristas. La releo cada vez que la actualidad se pone totalitaria, que últimamente es a menudo.

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Stanford Encyclopedia of Philosophy

LPLucía Prat

Conexiones

Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.

  • «Del análisis público de Arendt sobre el totalitarismo y la acción política se gana, al saltar a Weil, una ética práctica y encarnada: Weil enseña cómo la atención al sufrimiento y la experiencia corporal ancla y exige el juicio moral que la teoría política de Arendt necesita para convertirse en responsabilidad concreta.»

    LPLucía Prat
    Simone Weil: la atención como forma más rara de la generosidadArtículo→
  • «Saltar de A a B permite anclar la crítica abstracta a la autoridad en un diagnóstico histórico y conceptual: Arendt muestra cómo las instituciones degeneran en totalitarismo y ofrece categorías (juicio, responsabilidad, acción pública) para evaluar, resistir y rehacer lo político cuando el Estado pierde legitimidad.»

    LPLucía Prat
    Anarquismo filosófico: la carga de la prueba la tiene el EstadoArtículo→
  • «Arendt aporta el marco para juzgar la desobediencia: su teoría de la acción, la pluralidad y la esfera pública explica cómo una ilegalidad puede fundar un nuevo comienzo legítimo. Su diagnóstico del totalitarismo, en cambio, muestra cuándo romper la ley erosiona el espacio político y se vuelve peligroso.»

    LPLucía Prat
    Desobediencia civil: cuándo romper la ley es un acto de fidelidad a la leyArtículo→
  • «Saltar de Sontag a Arendt enseña a unir la resistencia a "domesticar" la experiencia (valorar superficie, forma y sensación) con la capacidad de pensar y juzgar ante la banalidad del mal y el totalitarismo: formar una sensibilidad crítica que no reduce ni el arte ni la política.»

    EREmma Roig
    'En lugar de una hermenéutica necesitamos una erótica del arte': Sontag a los 31Libro→
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