El verano de 1956 en que diez personas creyeron que resolverían la inteligencia
La propuesta original pedía dos meses y diez hombres para avanzar significativamente en hacer que las máquinas usen lenguaje y mejoren a sí mismas. Ese optimismo delirante fundó un campo y bautizó el término inteligencia artificial. Releo esta historia cada vez que alguien promete AGI en dos años: la ambición desmedida es la tradición más antigua del gremio.
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MIMarco IbáñezConexiones
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«A contextualiza la tradición histórica de predicciones exageradas que fundaron e impulsaron el campo; B muestra su réplica contemporánea —un pronóstico joven que, más allá de ser discutible, tuvo impacto real en política y seguridad—, permitiendo leer la influencia social de esos relatos.»
MIMarco Ibáñez
El pronóstico de Aschenbrenner que puso fecha a la AGI y agitó WashingtonWeb«Permite contrastar el optimismo fundacional que prometía máquinas que usan lenguaje consigo la objeción filosófica de Searle: pasar de la historia de la ambición por la AGI a la habitación china muestra por qué las actuales conversaciones con chatbots reavivan la duda sobre si manipular símbolos es realmente entender.»
MIMarco IbáñezLa habitación china en la era de los chatbots: Searle tenía una pregunta, no una respuestaArtículo