Las células inmortales de una mujer que jamás dio su permiso
Las células de Henrietta Lacks, tomadas sin consentimiento en 1951, se multiplican aún hoy en laboratorios de todo el mundo y han sido clave en vacunas y tratamientos. Su historia mezcla un avance biomédico gigantesco con una injusticia racial y ética evidente. Imprescindible para hablar de consentimiento en investigación.
Wikipedia
AFAna FerrerConexiones
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Ir de la historia de las células de Henrietta Lacks a la radiografía de Franklin permite comparar cómo avances científicos monumentales se construyeron sobre el uso no consentido de material biológico y datos de mujeres, evidenciando patrones de explotación, invisibilización y la urgencia de justicia y reconocimiento.»
AFAna Ferrer
La radiografía de Franklin que reveló la forma del ADNArtículo«Ir de Lacks a Loftus muestra cómo el avance científico puede producir beneficios inmensos y daños personales equivalentes; obliga a preguntarnos quién presta consentimiento, quién es creído y cómo la "evidencia" científica reconfigura justicia, dignidad y responsabilidades éticas.»
AFAna FerrerLa psicóloga que testifica que tu memoria miente, y la odian por elloArtículo